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Levanto mi copa – Una historia del Camino de Santiago

Levanto mi copa – Una historia del Camino de Santiago

Camino de Santiago, Familia y Rock and Roll.

Para un viejo rockero como yo, que a veces cometo el error  de pensar que estoy de vuelta de muchas cosas, y que las aventuras las inicio con la tranquilidad del saber, o del haber pasado por multitud de situaciones y circunstancias, y porque no decirlo, voy de sobrado creyendo que la vida no me tiene ya que enseñar tantas cosas; pues para un viejo rockero como yo,  una cura de humildad de esas que te abofetean la cara, no viene nada mal.

Y de esa guisa inicie mi particular aventura en el Camino de Santiago. Vaya por delante que todo el mundo que me habló de este sendero, me dijo que era una autentica pasada, que era una experiencia única e incluso a algunos de ellos le había cambiado la vida. Pues así me dispuse a hacer el citado Camino de Santiago, muy ilusionado, con muchas ganas, y además tal y como yo quería hacerlo desde un principio solo, absolutamente solo. Me iba a venir de maravilla esas largas jornadas por tierras de meigas; y casi tenia estructurado mi día a día, en una soledad elegida, con la que alcanzaría momentos mágicos, lectura interior, repaso a mi actual vida, y porque no, decisiones pendientes.

Ante un experto conductor como me considero, cruzar España en coche no era algo nuevo, mas bien diría que ni viejo, pues lo he hecho tantas veces, que para mi es un paseo, y me quedaba elegir, si llegar con el coche hasta Santiago y coger un autobús a Sarria e iniciar el camino, o llegar a Sarria dejar el vehículo y cuando llegara a la ansiada Plaza del Obradoiro, coger un bus hasta Sarria y volverme a mi querida Andalucía.

Esa fue la primera decisión a tomar, y como casi siempre me pasa, elegí fatal. Fatal desde el punto de vista físico claro, porque la paliza de vuelta y ya contare eso mas tarde es brutal, pero gracias a esa fatídica decisión, mi Camino de Santiago se convirtió en la maravilla que ha sido. Esa decisión errónea me ha permitido vivir una de las mejores experiencia que me ha dado la vida; y podríais pensar (porque yo lo he hecho sin duda), pues vaya vida de mierda que ha tenido el tal Casimiro, y os dejo que lo penséis, solo leer hasta el final, o haced el camino mejor, ya lo entenderéis.

Gracias a esa decisión equivocada para mi maltrecho y cansado físico de rockero castigado por mil fiestas, y de voluntad débil excepto para un buen concierto claro, pues gracias a esa decisión, mi primer día de peregrino fue un 19 de Octubre de 2021, desde el municipio de Sarria hasta Portomarin, y eso hizo que coincidiera con uno de los grupos de personas mas alucinantes que he podido conocer.

No voy a enfocar este articulo o crónica o pensamiento, como lo queráis ver, como un relato de etapas ni como una consecución de momentos, no quiero caer en ese error, pero al menos quería dejar claro que las decisiones que uno toma en la vida, no son ni buenas ni malas, solo son decisiones que acarrean una u otras consecuencias, simplemente eso.

El camino, o en ingles the way, que no es lo mismo que cuando dices, ¡ Que pasa wey! , no confundamos las cosas, te lleva a situaciones a veces extremas, que las hay, o simplemente te enseña la senda y tu decides cogerla o no. Desde el momento que en esa dura cuesta de la segunda etapa que transcurre entre Portomarin y Palas de rei, decidí hablar y acercarme a Ale, creo que estaba en cierto modo seguro que iba a ir bien, aunque también estaba seguro a las siete y media cuando salí de noche todavía, con esos amigos que finalmente me despacharon con varias barritas energéticas y un luego nos vemos si eso (flipe claro, con lo buena gente y gracioso que soy yo, pero me da que mis chistes no le hicieron mucha gracia), pero con Ale fue otro cantar, y ahí verdaderamente comenzó todo. En una subida donde la exigencia física es considerable, y donde llega un momento que nadie quiere hablar con nadie, salvo para pedir agua, o que te aguante el bastón o que te ajuste la mochila o el impermeable, pues en ese momento fue cuando empezó a forjarse la leyenda, justo ahí fue cuando comenzaron a aflorar las virtudes de la tropa que estaba empezando a fraguarse.

Un grupo cuando funciona suele funcionar en la sociedad que vivimos actualmente a partir de un líder, o de al menos un líder y unos acólitos que dicho sea puede y suele salir bien,  porque el momento histórico actual y las relaciones personales se hacen en torno a una aceptación del mas o la mas digamos popular.

Pero hay veces, solo unas pocas veces, en casos muy extraños que el grupo se ve formado por una serie de individuos libres, que desde esa libertad decide compartir experiencias verdaderas; quiero decir con esto que no hay una persona que destaque mas que los demás, aunque cada uno de esos individuos que forman el conjunto piense que si hay un líder, pero curiosamente como cada uno piensa que hay un líder, ese líder no es ni mas ni menos que el conjunto entero.

De esta forma la unidad de ese grupo, tropa, conjunto, piara, manada, o como lo queráis llamar, alcanza una fuerza tal que pasa a denominarse “familia”; y además todo esto se consigue en un tiempo record. Si sumamos una exigencia máxima en lo físico con un dedicación exclusiva, nos encontramos que los tiempos ya no son los normales a los que estamos acostumbrados, y todo es intensidad, así que tres  horas de camino equivale a 3  meses en la vida real que vivimos.

Cuando este sucede, uno empieza a creer que las meigas, haberlas haylas, y la magia comienza a multiplicarse por mil en cada actuación de cada uno de los componentes de esa familia.

Si nos fuéramos a la RAE, y buscáramos el significado de la palabra familia, esta crónica seria toda una decepción, pues para nada tiene que ver con lo que estoy intentando explicar, pero afortunadamente la lengua es un concepto vivo y como tal evoluciona, así que desde nuestra perspectiva, preferimos ampliar ese concepto de familia al grupo que terminamos llegando a esa preciosa plaza de Santiago de Compostela, y dejar de lado los lazos consanguíneos, y pensar que la familia, no entiende de errehaches, ni de lazos de sangre.

Hay una familia que puede ser elegida y eso tiene un grandísimo nombre también que es “amigos”, pero en este caso preferimos familia, porque así nos sentimos, y así lloramos juntos, y de esa forma nos abrazamos, y así fueron nuestras miradas de admiración por cada uno de nosotros; de esa manera posábamos en las fotos, orgullosos, un poco altivos porque no, fuertes de corazón, exhaustos, admirando al otro, cuidándolo, consolándonos y a la vez reconociendo el merito por cada uno de los pasos dados en días anteriores.

Cruzar una aldea tras otra, un monte tras otro, un puente tras otro, un sendero tras otro, una carretera tras otra, buscar la flecha que te indica el camino, compartir tu botella de agua, aflojar el paso para preguntar como vas, y luego dejar a tu amigo detrás porque sabes que lo que necesita es seguir su propio ritmo; olvidar una y otra vez el nombre de un miembro, pero solo con mirarlo saber que no hace falta saberlo; y sobre todo que la forma principal de comunicarte durante toda una semana, señoras y señores toda una semana con todas sus horas, pues la forma principal de comunicarte con todos y cada uno de ellos y ellas sea la risa.

La risa ha sido el nexo de unión de esta grandísima familia que he conocido. La risa ha sido el común denominador de este grupo de personas maravillosas que me he encontrado. La risa, ese arma de destrucción masiva de gente maligna, ese cargador escondido que hace espantar el mal rollo que siempre puede acechar a tu alrededor. Pues la risa, ha sido el tremendo secreto del grupo denominado “LEVANTO MI COPA”. Cuando hay dos premisas que se fusionan como es la risa y la verdad, a partir de ese momento la energía del universo se concentra para traducirse en “felicidad”.

Y la felicidad es la mejor compañera de viaje, porque aunque tus pies no puedan mas, o la ampolla no te deje vivir, o la rodilla no termina de funcionar, o la espalda te este matando, si todo eso va adornado de momentos irrepetibles de felicidad, el dolor desaparece y quieres mas y mas y mas, y aunque creas que has llegado al limite soportable de felicidad, descubres una parte de ti que puede ser infinitamente feliz, entonces no hace falta tomar decisiones, ni hace falta adentrarte en ti mismo, ni buscar tu otro yo interior, entonces es cuando entiendes cuan importante es el camino que estas haciendo.

En realidad el camino no es algo físico y si etéreo (se que esta palabra dará que hablar a mis compañeros), el camino no te va a enseñar por donde tienes que ir, ni te va a dar ninguna revelación; la felicidad que provoca encontrar esa familia en el camino es la que te enseña a tomar esa decisión, porque la decisión que tienes que tomar ya sabes cual es ,y no es ni mas ni menos que seguir siendo feliz; y en ese justo momento entiendes las palabras que tantas veces hemos escuchado o hemos pronunciado del poeta Antonio Machado, “caminante no hay camino, se hace camino al andar”. 53 otoños me ha costado entenderlas, y por fin tienen un profundo sentido para mi.

El camino se hace al andar, y la familia de andar sabe a raudales. La base de esta familia, son 9 personas maravillosas; pero no seria justo obviar a grupos adyacentes que de la misma forma compartían momentos. Nada tendría sentido sin los kikes, Sofia, Alicia 2, Sara, Roberto, Dani, y seguro que se me olvida alguien y le pido infinitas disculpas (si os sentís identificados y nos hemos encontrado en el camino, o aparecéis en las fotos, por favor mandadme el nombre y os agrego de inmediato, perdonad mi pésima memoria), mi amor para todos y cada uno de ellos que tantos aportaron en esta andadura. La magia también es compartida con ellos y vaya por delante mi admiración. Cada risa, cada gesto, cada abrazo y cada beso ha sido también de verdad siempre, siempre y siempre.

Pero como os decía hay 9 personas mas que tienen toda mi atención de vida y corazón, y los tengo que nombrar a uno por uno. María (y Espe, su madre, que me cuido en el peor momento del viaje de vuelta, besazo Espe), Leo, Ale, Bea, Alicia, Luis, Inma, Javi y Jesus; todos llevamos a fuego grabado en nuestras muñecas la unión que surgió entre nosotros a ritmo de rock and roll; porque a ese ritmo hicimos el camino.

Como se pueden hacer 117km y una noche mas, y no escuchar ni un atisbo de Reguetón, por dios viva Galicia, viva el camino y viva la madre que pario a todo el mundo. Fundamental este ultimo aspecto de esta experiencia. Desde esta web que esta colgada esta crónica, desde este humilde sitio en el universo de internet, me descubro ante el mundo galaico (no se si esto tiene que ver Galicia, pero me suena bien), ante las meigas, y ante todo lo que sea Galicia, por ese gusto musical que siempre os ha caracterizado.

Primero en Portomarín, y os aconsejo que paséis por un albergue que lo regenta Javi, que se llama “Albergue Casa Cruz”; podéis comer a ritmo de Marea, entre frases de Extremoduro y con solos de guitarra de Fito; trato exquisito y templo de rock and roll; Javi mil gracias por tu hospitalidad.

Pero cuidado a partir de ahí, no es extraño escuchar a Pink Floyd en una parada de peregrino  de las mil que hay, o en cualquier lugar donde te sientas a comer un “menú de peregrino” (lo de la comida ya lo hablaremos en otro momento), y escuchas algo de hip hop, o en el mismo Santiago que terminamos de fiesta con solos de Queen, Radio futura, o Led Zepellin, en un local llamado “Paraíso Perdido”, que esta que te cagas.

Ni una sola decepción musical, que no digo que no las haya, digo que yo no me las he encontrado, porque lo que mas feliz me hace todavía, y ya mi limite de felicidad estaba muy alto. El Rock and roll, Avanti, Droganroll y avantirock.com estuvieron presente en todo el camino, su espíritu nos engullo y nos hizo superar cada escollo a ritmo de “72 primaveras”, “La extraña sensación” y “Mi sitio y mi lugar”, pues esas canciones han sonado por los rincones de la tierra de Rosalía de Castro y eso señoras y señores es un lujazo para el que suscribe.

Finalmente todos nos despedimos sabiendo que esto solo es el principio de algo muy bonito que esta por venir. Verdad, ilusión, esperanza, risas, mas risas, mas risas, viaje, abrazo, lagrimas, sentimientos, familia, amigos, deseos, mas deseos, muchos mas deseos (jajajaj que de todo tiene que haber hombre), añoranza; todas esas palabras y muchas mas resumirían esta increíble experiencia; vuelvo a repetir, María (Espe), Leo, Ale, Bea, Alicia, Luis, Inma, Javi y Jesús, a todos os llevo conmigo para siempre; eso si cabrones, el día 4 en Trebujena nos vemos que esto es solo el principio.

Y para terminar un cachito de la canción que estoy preparando, que resume todo lo vivido y todo lo soñado.

LETRA

Y ASI HA SIDO EL CAMINO

ASI ME HICE DE AMIGOS

DE CORAZONES VALIENTES

DE FRENTE

LIMPIOS DE MENTES

SORPRENDENTES

Y FALTANDO TODAVIA UN TRECHO

AUN ESTANDO ALGO MALTRECHO

DOY GRACIAS A LO HUMANO Y DIVINO

PORQUYE VOSOTROS FAMILIA,

VOSOTROS SOIS…EL CAMINO

ESTRIBILLO

UNA BOTELLA VACIA

ES UN DESLIZ DE ALMOHADA

Y  TODAVIA NO LO SABES

PRECIOSA TU A MI “ME VALES”

ME VALES

ME VALESSSSSS

Gracias por tanto, gracias de corazón, gracias a Galicia por inventar esta locura.

Todo lo vivo siempre muy intensamente, pero de conclusión me sigo quedando con dos cosas; la primera la familia, la segunda la frase del poeta que por  fin tiene sentido para mi, “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

Casimiro Relinque, año Xacobeo 2021 Octubre.

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